¿Qué son las manchas?

¿Qué son?

Las manchas en la piel son alteraciones en la uniformidad del color de una determinada zona. Aunque existen manchas blancas, pálidas o incluso rosadas o rojizas, las manchas más comunes son las que tienen diferentes tonos de marrón. Este color se debe a un exceso del pigmento de la piel llamado melanina.

¿Porqué aparecen?

Hay diversos factores que desencadenan su aparición: exposición solar, herencia, envejecimiento, cambios hormonales, consumo de tabaco, uso de ciertos medicamentos y en algunos casos puede deberse a insuficiencia de algunos nutrientes.

Las manchas de la piel más frecuentes son los nevus (lunares), las efélides (las típicas pecas) y los léntigos solares.

Las zonas más afectadas por este tipo de alteraciones son la cara, las manos y el escote, debido a que son las zonas más desprotegidas. De forma popular a estas manchas se les había denominado “manchas hepáticas”, pero su aparición no tiene nada que ver con enfermedades del hígado, sin embargo, sí está demostrado que cuando las vemos, asignamos una edad 10 años superior y una salud más precaria a la persona que las tiene (respecto de la misma imagen sin manchas).

¿Cómo prevenirlas?

Es muy importante utilizar un bloqueador solar con un Factor de Protección, con un índice mínimo de +50. Su uso previene también la aparición de arrugas, la dilatación de los poros, la coloración cetrina y además, con este pequeño esfuerzo, estarás previniendo el cáncer de piel.

Se ha demostrado que la luz que proviene de los tubos fluorescentes también pueden estimular su aparición o empeoramiento por lo que el filtro solar hay que aplicarlo diariamente y durante todo el año.

¿Cómo eliminarlas?

Existen muchos y muy diversos métodos para eliminar las manchas cutáneas, desde los productos de uso tópico caseros, pasando por el uso de tecnologías despigmentantes como el laser, la crioterapia o las foto-terapias, los métodos exfoliantes, los peelings químicos y el uso de mascarillas con sustancias aclarantes.

El tratamiento dependerá de la cantidad, ubicación y tipo de mancha, algunos de los más comunes son:

Microdermoabrasión: es una exfoliación física que renueva las capas más superficiales de la piel, puliéndola y corrigiendo imperfecciones, manchas y líneas de expresión a través del uso de microcristales de óxido de aluminio. Se trata de un tratamiento muy efectivo e indoloro, tras el cual, el efecto secundario será apenas un ligero enrojecimiento.

Fototerapias: Esta técnica promueve la absorción selectiva de luz por parte de la melanina. Las manchas se tratan por destrucción de esta sustancia con pulsos breves de luz de alta intensidad. Es muy efectiva, no tiene efectos secundarios y los resultados son visibles a partir de la segunda o tercera sesión.

Mascarillas despigmentantes: Suelen estar formados por diferentes compuestos, la mayoría contienen hidroxiácidos que favorecen la acción de los agentes despigmentantes, ácido ascórbico que fomenta la producción de colágeno y extractos vegetales que contienen principios activos aclarantes. Se aplican en la piel limpia, exfoliada y preparada para lograr una óptima absorción.

Estos tratamientos deben utilizarse preferentemente durante el otoño e invierno y usar siempre fotoprotectores. Para lograr el efecto deseado se debe ser muy constante ya que la eficacia de los tratamientos suele requerir más de una sesión, dependiendo la gravedad y coloración de la mancha.